Una forrajera puede volar varios kilómetros desde la colmena y regresar con precisión — una hazaña de navegación que combina varios sistemas sensoriales distintos.
Puntos de referencia visuales
Las abejas memorizan el paisaje alrededor de la colmena (árboles, estructuras, contrastes de color) y lo usan como mapa mental para orientarse en los primeros vuelos de reconocimiento.
Posición del sol y luz polarizada
Usan la posición del sol como brújula, y pueden seguir usando esa referencia incluso con el cielo parcialmente nublado, gracias a su capacidad de detectar patrones de luz polarizada no visibles para el ojo humano.
Implicación práctica al reubicar una colonia
Las forrajeras que ya tenían memorizada la ubicación original de la colmena intentarán regresar ahí durante un tiempo después de un traslado — por eso el periodo de adaptación tras un trasiego (ver el tema correspondiente) incluye cierta pérdida temporal de forrajeras.
En pocas palabras
- Memorizan el paisaje visual alrededor de la colmena
- Usan la posición del sol y la luz polarizada como brújula
- Por eso una colonia recién trasladada tarda en adaptarse a su nueva ubicación