La cera de abeja, secretada por glándulas especiales de las obreras jóvenes, tiene usos que van mucho más allá de sostener el panal dentro de la colmena.
Usos tradicionales
Velas, sellado de documentos, lubricación de hilos y herramientas, y como base de ungüentos y bálsamos caseros son usos documentados desde hace siglos en distintas culturas.
Industria cosmética y farmacéutica
Se usa como ingrediente en bálsamos labiales, cremas, lociones y algunos productos farmacéuticos tópicos, valorada por sus propiedades emolientes y su capacidad de formar una barrera protectora en la piel.
Reutilización en apicultura
La cera vieja retirada de la colmena se puede fundir y purificar para hacer nueva cera estampada (ver el tema correspondiente), cerrando el ciclo dentro del mismo apiario.
En pocas palabras
- Usos tradicionales: velas, sellado, lubricación
- Hoy también en cosmética y farmacia
- La cera vieja se puede reciclar para hacer cera estampada nueva