Por dentro, el cuerpo de la abeja tiene estructuras especializadas que hacen posible transformar néctar en miel, construir panal y alimentar cría — funciones que dependen de órganos muy distintos a los de otros insectos.
El buche melario (segundo estómago)
Antes del estómago digestivo propiamente dicho, la abeja tiene una bolsa llamada buche melario o 'estómago de miel', donde transporta el néctar recolectado sin digerirlo, mezclándolo con enzimas que inician su transformación en miel.
El proventrículo
Una válvula entre el buche y el estómago verdadero que filtra granos de polen, separándolos del néctar que va a ser regurgitado en la colmena para hacer miel.
Glándulas especializadas
Las glándulas hipofaríngeas (en la cabeza) producen jalea real en las obreras nodrizas; las glándulas cereras (en el abdomen) segregan la cera con la que se construye el panal; y las glándulas mandibulares participan en la producción de feromonas.
En pocas palabras
- El buche melario transporta néctar sin digerirlo
- El proventrículo separa el polen del néctar
- Glándulas distintas producen jalea real, cera y feromonas