Una cisterna con la tapa mal ajustada, rota o con aberturas sin proteger es un punto de acceso para insectos, roedores y, en algunos casos, hasta animales más grandes que caen accidentalmente y no pueden salir.
Por qué esto es más serio de lo que parece
No se trata solo de lo desagradable: un animal muerto en el agua almacenada contamina todo el volumen y representa un riesgo sanitario real para quienes usan esa agua, incluso después de un lavado parcial.
Qué revisar
La tapa debe cerrar completamente, sin huecos visibles, y cualquier tubo de ventilación debe tener malla o protección — son los dos puntos de acceso más comunes para fauna no deseada.
En pocas palabras
- Tapas o registros mal sellados permiten el paso de fauna
- Un animal en el agua contamina todo el depósito
- La tapa y los tubos de ventilación son los puntos a revisar