En temporada seca, con poca o ninguna floración disponible, el manejo del apicultor se enfoca en sostener a la colonia hasta que vuelvan las condiciones favorables, en vez de buscar producción.
Monitoreo de reservas
Revisar con más frecuencia si la colonia tiene suficiente miel y polen almacenados para sostenerse — una colonia puede quedarse sin reservas y morir de hambre si el apicultor no interviene a tiempo.
Alimentación de sostén
Si las reservas son insuficientes, se recurre a jarabe de azúcar y, si hace falta, sustituto de polen (ver el tema dedicado a alimentación artificial), priorizando mantener viva a la colonia sobre estimular crecimiento.
Reducir el espacio si la población baja
Si la colonia pierde población por la escasez, reducir el espacio disponible (quitar alzas vacías) ayuda a que las abejas restantes puedan defender y termorregular mejor el espacio que sí ocupan.
En pocas palabras
- El enfoque cambia de producción a supervivencia
- Monitorea reservas con más frecuencia de lo normal
- Alimenta si hace falta, y reduce el espacio si baja la población