Crear un jardín que apoye a los polinizadores locales no requiere mucho espacio ni conocimiento especializado — algunos principios simples hacen una diferencia real.
Prioriza plantas nativas
Las plantas nativas de la región suelen tener una relación evolutiva más directa con los polinizadores locales (incluidas abejas nativas) que muchas especies ornamentales introducidas, que a veces ofrecen poco o ningún recurso útil.
Diversidad de floración a lo largo del año
Combinar especies que florecen en distintos meses asegura que haya alimento disponible para polinizadores de forma más constante, en vez de solo en una temporada.
Evita o minimiza plaguicidas
Incluso en un jardín pequeño, el uso de insecticidas de amplio espectro puede dañar a polinizadores visitantes — optar por manejo de plagas más selectivo o natural cuando sea posible.
Deja zonas 'desordenadas'
Un poco de suelo desnudo, madera muerta o vegetación no perfectamente podada puede servir de hábitat de anidación para abejas solitarias nativas, que no construyen colmenas visibles como Apis mellifera.
En pocas palabras
- Prioriza plantas nativas sobre ornamentales sin valor para polinizadores
- Combina floración de distintas épocas del año
- Deja algo de espacio 'desordenado' como hábitat de anidación