Además de la danza, las abejas se comunican sobre todo mediante feromonas: sustancias químicas que producen glándulas especializadas y que otras abejas detectan con las antenas, generando respuestas de comportamiento específicas.
Feromona real
Producida por la reina, mantiene la cohesión de la colonia, inhibe el desarrollo de ovarios en las obreras (evitando que pongan huevos) y es clave para que la colonia 'sepa' que tiene una reina sana. Cuando la reina muere o se debilita, la caída de esta feromona dispara el proceso de criar una reina nueva.
Feromona de alarma
Liberada al picar o ante una amenaza, alerta a otras obreras cercanas y puede intensificar una respuesta de defensa — esto explica por qué una sola picadura puede escalar rápido si no te alejas.
Feromonas de agregación y orientación
Guían a las abejas de regreso a la entrada de la colmena y ayudan a que un enjambre se mantenga agrupado mientras busca un nuevo hogar.
En pocas palabras
- Feromona real: cohesión y control reproductivo de la colonia
- Feromona de alarma: se libera al picar, intensifica ataques
- Varias feromonas guían orientación y agregación