Incluso el agua que parece limpia arrastra partículas minerales y orgánicas microscópicas. Con el tiempo, esas partículas se asientan en el fondo del tinaco o la cisterna, formando una capa de sedimento que crece mientras no se lava el depósito.
Qué lo acelera
Agua de pipa de origen variable, redes municipales con tubería antigua, y la propia erosión interna del material del depósito (sobre todo en cisternas de concreto) aportan más partículas que una red moderna y bien mantenida.
Por qué no basta con 'dejarlo asentar'
El sedimento no desaparece: se sigue acumulando lavado tras lavado si no se retira físicamente, y cualquier movimiento brusco del agua (como un llenado rápido) lo resuspende, mandándolo de vuelta a las llaves de la casa.
En pocas palabras
- Toda agua arrastra partículas microscópicas, incluso la 'limpia'
- Se acumula en el fondo si nunca se retira físicamente
- Un movimiento brusco del agua lo resuspende hacia las llaves