El agua estancada, con sedimento, materia orgánica o sin el nivel adecuado de desinfección, puede favorecer el desarrollo de bacterias y otros microorganismos asociados a enfermedades gastrointestinales.
Quién está más en riesgo
Niños pequeños, adultos mayores y personas con el sistema inmune comprometido son más vulnerables a los efectos de consumir agua con contaminación microbiológica, aunque en principio cualquier persona puede verse afectada.
Por qué el mantenimiento preventivo importa más que 'tratar cuando ya huele mal'
Para cuando el agua huele o se ve claramente mal, la contaminación ya lleva tiempo desarrollándose. El mantenimiento cada 6 meses busca evitar llegar a ese punto, no reaccionar después.
En pocas palabras
- El agua sin mantenimiento puede favorecer bacterias y enfermedades gastrointestinales
- Niños, adultos mayores e inmunocomprometidos son más vulnerables
- El mantenimiento preventivo es mejor que esperar a que se note el problema