Después del tallado, el depósito se desinfecta con una solución clorada en concentración controlada, que se deja actuar el tiempo necesario antes de enjuagar y permitir el llenado final con agua de uso.
Por qué la concentración y el tiempo de contacto importan
Muy poco cloro o muy poco tiempo de contacto no logra la desinfección esperada; demasiado cloro deja residuos que afectan el sabor del agua hasta que se diluyen con varios llenados — por eso se sigue una proporción y un tiempo específicos, no 'a ojo'.
El enjuague final
Antes de dar por terminado el servicio, se enjuaga el depósito para retirar el exceso de solución clorada, dejando solo el nivel de cloro residual adecuado para que el agua siga protegida sin resultar desagradable al gusto.
En pocas palabras
- Se aplica una solución clorada en concentración y tiempo controlados
- Ni muy poco ni demasiado cloro logran el resultado correcto
- El enjuague final ajusta el nivel de cloro residual antes de entregar