El cobre ha sido durante décadas uno de los materiales más usados en instalaciones hidráulicas, apreciado por su durabilidad, resistencia a altas temperaturas y buena transmisión del sonido (lo que favorece el diagnóstico acústico).
Ventajas
Resiste bien la presión y la temperatura, no se degrada con la luz solar, y por ser metálico transmite las vibraciones de una fuga con claridad, lo que facilita su localización acústica.
Desventajas
Es más costoso que las alternativas plásticas, su instalación requiere soldadura especializada, y con agua de ciertas características químicas o con el paso de muchos años puede desarrollar corrosión puntual ('pitting'), que perfora el tubo desde dentro en un punto muy específico.
En pocas palabras
- Durable, resiste temperatura y transmite bien el sonido
- Más caro y requiere soldadura especializada
- Puede sufrir corrosión puntual con los años