La prueba de presión es uno de los métodos más directos para confirmar la existencia de una fuga: consiste en aislar un tramo de tubería, presurizarlo a un valor controlado y observar si esa presión se mantiene estable durante un periodo de tiempo determinado.
Qué significa que la presión caiga
Si la presión baja de forma constante durante la prueba, confirma que hay una salida de agua (o aire, si se prueba con aire) en algún punto del tramo aislado — aunque todavía no indica el punto exacto.
Su relación con otros métodos
Una vez confirmada la fuga por presión, suele usarse el método acústico o la termografía para localizar el punto específico dentro del tramo ya identificado como problemático.
En pocas palabras
- Se aísla un tramo, se presuriza y se observa si se mantiene estable
- Una caída de presión confirma que hay fuga en ese tramo
- Sirve para confirmar, no siempre para localizar el punto exacto