No existe un límite único de profundidad para la detección acústica: depende de la presión del agua, el tamaño de la fuga, el material de la tubería y el tipo de suelo o piso que la señal tiene que atravesar para llegar a la superficie.
Qué facilita la detección
Fugas grandes, con buena presión, en tubería metálica y bajo suelos compactos y relativamente poco profundos tienden a dar una señal más clara y fácil de localizar.
Qué la dificulta
Fugas pequeñas, con poca presión, en tubería plástica, o enterradas muy profundo bajo tierra suelta o con mucha vegetación, pueden requerir varias mediciones o el apoyo de un método complementario para confirmar el punto.
En pocas palabras
- No hay un límite fijo de profundidad, depende de varios factores
- Fugas grandes en tubería metálica y suelo compacto son más fáciles de ubicar
- Fugas pequeñas y profundas pueden requerir métodos adicionales