Un correlador de fugas coloca dos sensores en puntos conocidos de una misma línea (por ejemplo, dos registros) y mide la diferencia de tiempo con la que el sonido de la fuga llega a cada uno, para calcular a qué distancia del punto medio está el origen real.
Qué necesita saber el equipo antes de calcular
La distancia exacta entre los dos sensores y la velocidad del sonido en el material de esa tubería específica — si cualquiera de los dos datos es incorrecto, el resultado se desplaza del punto real.
Por qué no siempre es la primera opción
Requiere dos accesos a la misma línea, algo no siempre disponible en instalaciones residenciales simples, por lo que en muchos casos domésticos se recurre primero al geófono y se reserva el correlador para redes más largas o complejas.
En pocas palabras
- Mide la diferencia de tiempo del sonido entre dos sensores
- Necesita distancia exacta y velocidad del sonido correctas para ese material
- Requiere dos accesos a la misma línea, no siempre disponibles en casa