La necesidad de llevar agua de un punto a otro es casi tan antigua como las primeras ciudades: civilizaciones como la egipcia, la mesopotámica y, de forma particularmente influyente para Occidente, la romana, desarrollaron sistemas de conducción de agua cada vez más sofisticados.
El origen de la palabra 'plomero'
El término viene del latín 'plumbum' (plomo), el metal que los romanos usaban extensamente para fabricar tuberías — de ahí que, en varios idiomas, el oficio de instalar y reparar tuberías conserve esa raíz incluso hoy que el plomo ya no se usa para ese fin por razones de salud.
La plomería como oficio técnico moderno
Con la llegada de nuevos materiales (hierro, luego cobre y finalmente los plásticos del siglo XX) y de la presión mecánica mediante bombas, la plomería pasó de ser un oficio artesanal a requerir conocimientos técnicos específicos de materiales, presión e hidráulica.
En pocas palabras
- La conducción de agua es un reto tan antiguo como las primeras ciudades
- La palabra 'plomero' viene del latín 'plumbum' (plomo)
- El oficio se tecnificó con nuevos materiales y el uso de bombas